El problema
Un restaurante cambia su carta constantemente: se acaba un plato, se mueve un precio, las sugerencias cambian con la temporada. Si la carta es un PDF, cada cambio obliga a volver a quien lo hizo, y la versión del sitio web sigue estando mal durante semanas.
Qué desarrollé
Una plataforma de gestión de cartas que pone el control en manos del restaurante: el propietario inicia sesión, cambia un precio o marca un plato como no disponible, y la carta publicada se actualiza al instante — sin diseñador, sin desarrollador, sin un PDF nuevo. Cada restaurante gestiona su propia carta desde su propia cuenta.
Tecnología
Una aplicación web a medida con cuentas y registro propios, publicada por versiones y todavía en ampliación.
Por qué se hizo así
Todo el producto descansa sobre una decisión: quien conoce la carta tiene que ser quien la edita. Cualquier diseño que mantenga a un profesional de por medio para cambiar un precio se abandonará en un mes, porque el cambio hay que hacerlo a las siete de la tarde, no cuando conteste el proveedor.


